Naturaleza
Pedrafita do Cebreiro
Hemos visitado con nuestra cámara Pedrafita do Cebreiro (Lugo), la puerta de entrada a Galicia por el Camino Francés. El tramo de subida hasta aquí es duro, pero el esfuerzo se ve compensado con una panorámica espectacular de las sierras de los Ancares y del Caurel.
Albergue: Tricastela
Visitamos el albergue de Triacastela, provincia de Lugo, en la Ruta Francesa. Situado en un entorno idílico, aquí los peregrinos llegados de todos los rincones del mundo recobran fuerzas e intercambian impresiones sobre sus experiencias en el Camino.
Alto de San Roque
Saliendo de O Cebreiro, subimos el Alto de San Roque, a 1.270 metros de altitud, uno de los puntos más altos del Camino. Aquí se erige una gran estatua de bronce de un peregrino luchando contra los elementos, apoyado en su bordón y sosteniendo con su mano izquierda el sombrero. Esta obra se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la Ruta Jacobea en Galicia. Es el momento de sacar la cámara para retratarnos junto al colosal monumento al peregrino.
Hazte eco-peregrino
Los peregrinos juegan un papel fundamental en la conservación del Camino. Si hace poco hacíamos referencia al plan de reforestación en la Ruta Jacobea, hoy os recordamos otra campaña para promover las actitudes respetuosas con el patrimonio natural y cultural del Camino.
Hospital da Cruz-Ligonde
Estamos en el Camino Francés, en el tramo que lleva desde la aldea de Hospital da Cruz, en el municipio de Portomarín, hasta Ligonde, en la provincia de Lugo. Hospital da Cruz debe su topónimo a un antiguo hospital de peregrinos del Medievo. Ligonde, en el municipio de Monterroso, conserva un antiguo cementerio de peregrinos y el cruceiro más famoso de todo el Camino, datado en 1670. En Ligonde se puede descansar en un albergue de la Xunta de Galicia. Estamos a 76 kilómetros de Santiago de Compostela.
Alto do Poio, techo del Camino en Galicia
El Alto do Poio (Lugo) es la cumbre del Camino de Santiago en Galicia, a 1.337 metros de altitud. La subida es dura, pero el esfuerzo se ve compensado por los extraordinarios paisajes que encuentra el peregrino a sus pies al llegar a lo más alto. Y para reponer fuerzas, el bar Puerto O Poio, donde parar a descansar con un buen plato de comida y bebida.
Portomarín
La huella de los peregrinos en la villa de Portomarín se deja ver en las hileras de mochilas, bicicletas y bastones que esperan en la calle a que sus dueños descansen y recojan el sello que certifica su paso por este enclave del Camino.





















